martes, 28 de febrero de 2017

Muere la pianista Eva María Zuk





Por: Saraí Campech



Cada que las manos de Eva María Zuk se posaban sobre el piano, las notas fluían con cadencia, solía decir que casa que un músico toca es como un médium que comparte la creatividad del compositor.



Dentro de su repertorio tres autores eran sus básicos: Chopin, Manuel M. Ponce y Ricardo Castro. Recitales que para quienes los escucharon en vivo quedarán como recuerdos imborrables, ya que este lunes murió la pianista originaria de Lodz, Polonia.



Mujer prodigio que desde muy niña comenzó a despuntar como pianista, basta mencionar que a los 10 años debutó con la Orquesta Sinfónica de Venezuela, país donde vivió sus primeros años; pero dado su interés por la música de Chopin se mudó a México, país de América Latina que tuvo una fuerte influencia del compositor Polaco. Al principio iba a ser una estancia corta y después de cuatro décadas se convirtió en su morada definitiva.



A lo largo de su carrera, Eva María Zuk ofreció conciertos en distintas partes del mundo, fue embajadora de compositores mexicanos, como Ricardo Castro, Felipe Villanueva, entre otros miembros del llamado grupo de los 6.



Eva María Zuk participó como pianista solista con la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional, así como en la Orquesta Filarmónica de Londres, la de Moscú y la Orquesta Sinfónica Americana.



Recibió diversos premios, la medalla Bicentenario Simón Bolívar de Venezuela y la Karol Szymanowski en Polonia, entre otros.



El 30 de enero de 2015, Eva María Zuk estuvo Conversando con Cristina Pacheco, a propósito del 150 aniversario de Ricardo Castro.

Invitan a participar en "Danza Circular por la paz "




La Secretaría de Cultura continua realizando acciones en el Día naranja, dentro de la campaña “Únete”,  movimiento que  se celebra cada 25 de mes y forma parte de una gran cruzada para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas.



Se hace una cordial invitación al público en general, en especial a niños acompañados de sus papás, a participar en la actividad denominada “Danza circular por la paz”, este martes 28 de febrero de 2017, a las 18:00 horas, en la Secretaría de Cultura, Jardín Guerrero no. 6, evento sin costo.



La actividad está a cargo de la terapeuta Elena de León Flores,  y está dirigida a niños de 5 a 12 años.  El objetivo es que los niños y las niñas, identifiquen las actitudes que generan violencia, las emociones negativas y consecuencias de las mismas. La intención es, promover una actitud responsable, que genere paz y armonía.


El programa consta de una danza  circular, donde los participantes, niños y niñas, integrarán un círculo, generando lazos, para fomentar el trabajo en equipo. Además de los beneficios físicos que ayudan los ejercicios de respiración terapéutica.



Conjuntamente se narrará el cuento vivencial “No a la violencia, sí a la paz”, a través de la narración creativa y técnicas de terapia de movimiento, los niños y las niñas, distinguirán la diferencia entre la violencia y la armonía.  Se pretende que el participante, emane emociones que generen una reflexión sobre una actitud responsable en su entorno.



Para concluir, se integrarán  los padres de familia con los pequeños en una danza circular,  estrechando vínculos y fomentando los valores de la familia. Además se procura generar conciencia entre los padres de familia, por acciones y emociones de paz y armonía.



La Secretaría de Cultura, continuará trabajando con actividades interactivas en  el Día naranja, cada día 25 de mes, puesto que se que se ha recibido una respuesta favorable  y gran interés por parte de la sociedad potosina. Y se proyecta trabajar con públicos específicos y estar presentes en espacios tan concurridos como es la Plaza de San Francisco, para un acercamiento directo con la población.

"Quebecine 2017" se exhibirá por primera vez en SanLuis Potosí





Con una amplia variedad de culturas representadas en 8 largometrajes, la edición 2017   de Quebecine   MX,   muestra   de   cine   originario   de   la   provincia francocanadiense de Quebec, por primera vez saldrá de la Ciudad de México y se exhibirá en exclusiva en la Cineteca Alameda de San Luis Potosí.



La  programación de   este   año, con la cual   se   busca   explorar   las   identidades migratorias que se entrecruzan en aquella región, aborda temas de alcance global como la diversidad y la inclusión. La selección será proyectada del 1 al 10 de marzo.



Jean-Sébastien Durocher,  director   de   Quebecine MX y curador principal de  la muestra, fue el encargado de presentar hace un par de días en la capital del país la   cartelera   de   la presente   edición.   “Las   identidades   no   son   algo   fijo,   que permanezcan en un solo lugar; los lugares que conocemos y las personas quevamos encontrando se reflejan en películas como las que exhibiremos”, aseguró ante los medios.




Durocher afirmó que uno de los motivos por los que esta temática fue elegida fue la pluralidad cultural de los cineastas  participantes, como Bachir Bensaddek y Michael   Rowe,   originarios   de   Argelia   y   Australia   respectivamente,   con   sus largometrajes Invierno   prematuro (Early   Winter,   Rowe,   2015)   y Montreal,   la blanca (Montréal la blanche, Bensaddek, 2016).



Entre los ocho títulos que incluye la cartelera se encuentran Mis noches harán eco (Mes   nuits   feront   écho,   Sophie   Goyette,   2016),   una   cinta   que   explora universos oníricos que conectan a Quebec, China y México, así como Antes quel as calles (Avant les rues, Chloé Leriche, 2016), la cual celebra el renacimiento delos pueblos autóctonos de Canadá y sus tradiciones.



Eric Mercier, delegado de Quebec en México, también intervino en la conferencia de realizada en la Cineteca Nacional de la Ciudad de México el pasado 9 de febrero. Señaló que la riqueza y la diversidad de las cintas que serán proyectadas reflejan la originalidad que abunda en la región. “Este tipo de eventos refuerzan los lazos culturales entre Quebec y México”, comentó el delegado.



En representación de la Cineteca Nacional estuvo presente Nelson Carro, director de Difusión y Programación, quien finalizó la sesión asegurando que el cine radical que caracteriza a la muestra aportará aún más opciones para el público que asiste
al recinto. Recordó que el cine quebequense ha aportado títulos tan importantes como No es más que el fin del mundo (Juste la fin du monde, Xavier Dolan, 2016),que continúa exhibiéndose con éxito en la Cineteca.



Finalmente, subrayó  que   gracias   al  éxito  de   Quebecine  MX  en  sus   ediciones anteriores, la selección de este año será exhibida en la Cineteca Alameda de San Luis Potosí del 1 al 10 de marzo de 2017.


La cartelera completa de  QUEBECINE 2017  puede consultarse en las páginas: www.cinetecaalameda.net - www.quebecine.com y en las redes sociales FacebookCineteca Alameda y Twitter @CinetecaSLP



MUESTRA INTERNACIONAL  DE CINE DE QUEBEC:



1 DE MARZO DE 2017
16:00, 18:00, 20:00 HRS.
MONTRÉAL LA BLANCHE (MONTREAL LA BLANCA)
DIR. BACHIR BENSADDEK
CANADÁ, 2015, 90 MIN.


3 DE MARZO DE 2017
17:30, 19:00, 20:30 HRS.
PRANK (BROMA )
DIR. VINCENT BIRON
CANADÁ, 2016, 78 MIN.


4 DE MARZO DE 2017
16:00, 18:00, 20:00 HRS.
AVANT LES RUES (ANTES QUE LAS CALLES)
DIR. CHLOÉ LERICHE
CANADÁ, 2016, 97 MIN.


5 DE MARZO DE 2017
16:00, 18:00, 20:00 HRS.
MES NUITS FERONT ÉCHO (MIS NOCHES HARÁN ECO)
DIR. SOPHIE GOYETTE
CANADÁ-MÉXICO, 2016, 98 MIN.


7 DE MARZO DE 2017
16:00, 18:00, 20:00 HRS.
PAYS (PAÍS)DIR. CHLOÉ ROBICHAUD
CANADÁ, 2016, 98 MIN.


8 DE MARZO DE 2017
16:00, 18:00, 20:00 HRS.
EARLY WINTER (INVIERNO PREMATURO)
DIR. MICHAEL ROWE
CANADÁ-AUSTRALIA, 2015, 96 MIN.


9 DE MARZO DE 2017
16:00, 18:00, 20:00 HRS.
CALLSHOP ISTANBUL (LLAMADAS DESDE ESTAMBUL)
DIR. HIND BENCHEKROUN Y SAMI MERMER
CANADÁ, 2015, 96 MIN.


10 DE MARZO DE 2017
16:00, 18:15, 20:30 HRS.
LES DÉMONS (LOS DEMONIOS)
DIR. PHILIPPE LESAGECANADÁ, 2015, 118 MIN.

Para leer, un "six de veinte" de Alejandro García Ortega en la Casa Ramón López Velarde



Dentro del ciclo La Sangre Devota, de Literatura Contemporánea, la Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado, a través de la dirección de Publicaciones y Literatura, presentan este martes 28 de febrero la obra “Six de veinte”, del escritor Alejandro García Ortega.



A partir de las 20 horas en la Casa Ramón López Velarde el libro del escritor nacido en León, Guanajuato, será comentado por Laura Elena González y Armando Adame, como moderador estará Jorge Humberto Chávez.



 “Six de veinte”, es título de la  obra literaria que se presenta, del escritor Alejandro García, en la cual recopila 20 cuentos que abarcan varias de sus publicaciones a lo largo de su trayectoria como narrador.



En este paquete, como se pide, el “six” de cervezas, García nos presenta una  antología de cuentos,  20 historias  relacionadas con el lenguaje y con la realidad social, donde se encuentra un ligero toque de humor.



De su estilo ha dicho el escritor que  sigue dos líneas, una experimental, pues intenta jugar con las formas cotidianas y otra narrativa sencilla que pretende contar una historia  de manera más clara.



Alejandro García Ortega nació en León, Gto., en 1959; licenciado en Letras por la Universidad de Guanajuato, Maestro en Historia Regional por la Universidad Autónoma de Sinaloa y Doctor en Lingüística Hispánica por la Universidad Nacional Autónoma de México. Docente investigador del UAZ desde 1982, Maestro de la Unidad Académica de Letras y del Doctorado en Ciencias Humanísticas y Educativas de la UAZ.

"Los católicos" y la fe de Vicente Leñero




Por:  Roberto  Ponce


En la contraportada del nuevo libro presentado este sábado en la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes, por Ediciones Proceso: Los católicos. Vicente Leñero en torno a la fe, con prólogo de Armando Ponce e introducción de Miguel Mier Maza, leemos las siguientes palabras de Ignacio Solares para esta edición:



“En pocas obras de escritores mexicanos se advierte tanto como en la obra de Vicente Leñero la propensión totalizadora que anida en la mejor ficción: esa voracidad con que pretende tragarse el mundo, la historia presente y pasada, las más grotescas experiencias del circo humano, las voces más contradictorias y transmutarlas en literatura. Ese apetito descomunal de oírlo todo, de abrazar la vida entera en una fina narración o en un valiente testimonio periodístico, tan infrecuentes en un medio donde más bien imperan el susurro y la timidez.



“El centro de este libro son las pláticas que tuvimos un grupo de amigos que nos reconocíamos a partir de nuestra fe en Jesucristo. Estela Leñero, su mujer y gestora de estos encuentros, convocó a seis matrimonios para compartir nuestra experiencia”.



Se incluyen además testimonios de otros entrañables amigos con los que Vicente Leñero estuvo muy unido, y con quienes también compartió sus experiencias profesionales y espirituales (Javier Sicilia, Eduardo Garza Cuéllar, Alicia Molina, Myrna Ortega, Francisco Prieto, Ricardo Solar, Analú del Valle Prieto Rebollar , Alejandro Anreus, José Ramón Enríquez, Luis de Tavira, Andrea Salinas , Mariana Leñero, y el propio “Nacho” Solares).



Armando Ponce, coordinador de la sección cultural de Proceso y moderador en la mesa redonda, contempló en su texto un par de párrafos de la reseña sobre Los Católicos, que el destacado ensayista Juan José Reyes, querido discípulo de Leñero, entregó al semanario para el número que aparece este domingo 26 de febrero, por sintetizar “perfectamente el espíritu de la obra”:



“Los lectores de este libro, armado merced al amor y la inteligencia de Estela Franco, irán descubriendo poco a poco cómo los tiempos de Vicente ocuparon zonas distintas, bien diferenciadas, cuando se trató de hacer el registro de las cosas del mundo, es decir, de hacer una literatura donde cuenten sobre todo lo conjetural, la certeza de que del todo nunca se conoce nada, una literatura en la que ‘la vida que se va’ se halla a sí misma en la búsqueda sin fin de lo que es cierto”.



Los textos que ha reunido Estela Franco, esposa de Vicente, psicoanalista, impulsora y animadora con él de las reuniones de Los Católicos, servirán de base firme para la biografía del novelista y periodista jalisciense que no ha de tardar en escribirse. Leñero es el centro de gravedad y el faro guía de las pláticas, en las que se trataban inevitablemente los temas de la terca actualidad de toda hora y a las que volvía sin falta el asunto interminable de Dios y la fe.



Con motivo de la presentación del libro de Ediciones Proceso Los Católicos. Vicente Leñero en torno a la fe, –con ilustración de portada por Isabel Leñero Franco, y diseño de Julia Bolaños leñero– ofrecemos para nuestros lectores el prólogo al volumen de 205 páginas, escrito por el coordinador de la sección cultural de este semanario y moderador del evento, Armando Ponce y Padilla.


Prólogo a “Los Católicos”

Este es un libro testimonial sobre la fe de Vicente Leñero.

Ha sido integrado pacientemente por Estela Franco con los reportes personales de cada uno de Los Católicos, grupo que se reunió mes con mes a lo largo de 15 años en unas catacumbas contemporáneas, para decirlo de alguna manera. Sus miembros hubieron de confinarse inevitablemente en la necesidad vital de religarse a la herencia de sus antepasados, de no desligarse así porque sí de la creencia de sus mayores.



Se llegaron a llamar a sí mismos así, Los Católicos, cuando ya fueron siendo un conjunto más amplio, pero siempre en una dimensión humana donde la esencia fue la conversación cercana, el intercambio de ideas libres, la comunión para expresarse en torno a la búsqueda de la causa suprema del ser aquí y de un mundo más allá.



Todo comenzó con una pareja, la de Estela Franco y Vicente Leñero, quienes desde su noviazgo compartían la fe católica. Cuando se casaron, en 1959, la relación se ahondó alrededor de la noción divina. En una primera instancia no les bastó el orden cristiano que, a su entender, había invertido de algún modo la propia jerarquía eclesiástica: lo primero, sospechaban, no era el amor, la comprensión y la fe, sino la riqueza, la autoridad. Pero también los escandalizaba una realidad social, económica y política donde imperaban la violencia, la usura, el crimen, y no la solidaridad. El mundo –compartían– había extraviado el valor humano:


¿Dónde estaba Dios, dónde estaban ellos, qué había que esperar de uno y de otros? En una palabra, ¿qué era, hoy, ser un cristiano?


Cumplidas a cabalidad sus aspiraciones, cuando novios, para dedicarse a la psicología y a la literatura, esas fueron las preguntas permanentes de la pareja en el curso de su largo matrimonio, y un buen día, cuando Estela concluyó la novela El Bautista, de Javier Sicilia, ambos decidieron invitarlo a conversar. A la reunión, hace más de 15 años, éste llegó con su entonces esposa Cocó, y estuvieron además la cuarta hija de los Leñero-Franco, Mariana, con su marido Ricardo Solar, ateo, recién casados, y el dramaturgo católico y comunista José Ramón Enríquez.



Para suplir las ausencias de estos tres últimos, que se fueron a vivir a otras ciudades, se integraron después los escritores Francisco Prieto y su esposa Alicia Molina, al igual que su colega Ignacio Solares –quien había escrito el prólogo a otro libro de Sicilia, *El profeta*– y Myrna Ortega, promotora cultural, su mujer. Más adelante el filósofo Eduardo Garza Cuéllar, con su compañera Analú,coach organizacional. Y el mismo Javier Sicilia, de nuevo, quien tras su divorcio se hizo acompañar de su pareja Isolda Osorio.



Esa evolución del grupo la vamos a leer como apertura en palabras de Estela Franco gracias al detallado relato concedido como entrevista a su hija mayor, también Estela (como ella, y también dramaturga como su padre) y a la colega de ésta, Elvira Cerón. Será el preámbulo –“Mi vida con Vicente”– de este libro que concibió Estela Franco para testimoniar aquellas reuniones que se dieron cada mes o cada dos meses en distintas casas de los amigos desde 1999.



El objetivo central de los encuentros informales de Los Católicos no era otro: Hablar de Dios. Si había un solo rigor en esas agradables comidas, aunque se hablara de variados temas, era no dispersarse sobre la experiencia personal y las ideas que cada uno de ellos tenía o iba teniendo acerca de la divinidad. Esa, refiere Estela, era “la consigna”.



“Se trataba de compartir (dialogar, debatir, discutir, pelearse) sobre la relación de la fe con la literatura, el dinero, el periodismo, las noticias…”, escribe Eduardo Garza Cuéllar.



“Todo fluía sobre lo que pensábamos y nos enfocamos más al tema de Dios con mucho cariño”, relata Estela; pero en ocasiones, por tratarse de reunión libre y de abordar tópicos poco ortodoxos, dada la condición de Vicente Leñero como escritor connotado y periodista de altos vuelos, giraban también por ahí. Por eso, ella misma acota:

“Precisamente este libro recoge las experiencias de todos ellos con Vicente y es una manera de reconocer la parte íntima y humana de él”.



Sicilia lo testimonia así en el texto escrito para estas páginas, donde evoca el acercamiento directo de Estela para invitarlo a la primera reunión:

“Yo tengo para mí que esa necesidad no era únicamente suya (de Vicente), sino de Estela y de él, de esa profundidad espiritual que habían compartido y profundizado juntos a lo largo del tiempo, y que se expresaba, bíblicamente hablando –‘dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa y serán una sola carne’ (Gn.2:24)– como una sola voluntad”.



En efecto, fuera de ahí Vicente Leñero no se enfrascaba en disquisiciones religiosas para hacer proselitismo, pero sí para impugnar a la jerarquía eclesiástica. Ahora que este año Seix Barral inauguró la Biblioteca Vicente Leñero (la editorial catalana que le concedió en 1963 el Premio Biblioteca Breve por su novela Los albañiles, primera presea internacional otorgada a un narrador mexicano), aparecieron en su primera emisión varios libros suyos, entre ellos Redil de ovejas, presentada así: “Contada de manera documental, colectiva, Redil de ovejas estudia un momento tenso en la historia reciente de la fe católica: la necesidad de renovarse frente a los retos del mundo actual, de dejar atrás concepciones medievales para adoptar un verdadero humanismo”.



Y es que jamás mezcló literatura y religión en el sentido de que descartó tajantemente la denominación de “escritor católico”, si bien transparentó como nadie en nuestras letras, eso sí, los conflictos a los que desemboca una falsa religiosidad, aunque en su vida cotidiana no hacía juicios de valor.



Cuando Estela Franco me invitó a prologar este libro sentí la necesidad de agradecérselo con una simple justificación para mí mismo, pues durante más de dos décadas de tratarlo día con día en la revista Proceso – la sección cultural a mí encomendada estaba adscrita a él como subdirector–, jamás lo escuché juzgar, intentar humillar a alguien o implantar una verdad. La nota distintiva que más me llamó la atención de él fue su rechazo al autoritarismo.



Y por ello traeré a cuento aquella memorable conversación hace un par de décadas en que él y Julio Scherer hablaron públicamente de Dios, a instancias del fundador y director entonces de Proceso. Era una comida de cumpleaños del reportero Miguel Cabildo en el amplio jardín de su casa por los rumbos de Tepepan. Habíamos alrededor de treinta compañeros, cuarenta personas en un día espléndido. Ante la pregunta de Vicente sobre por qué no creía en Dios, Scherer fue tajante:

-Porque no me hace falta.

A su vez, Leñero dijo:

–Para mí es como la sangre que corre por las venas.

Sí, un libro testimonial, porque intenta preservar la memoria de un aspecto desconocido de Vicente Leñero, el íntimo sobre su religiosidad, pero también en la intentona de transmitir una fe, si atendemos a la convicción profunda de Estela por convocar a todosLos Católicos a escribir su muy personal visión de las reuniones, incluso a personajes que nunca asistieron, como Luis de Tavira, o al amigo epistolar del escritor, el pintor cubano Alejandro Anreus radicado en Nueva York.



El 3 de diciembre de 2014 se fue Vicente Leñero. La comunidad cultural del país lo despidió cariñosa, emotivamente en el lobby del Palacio de Bellas Artes. A dos años de su partida, todos los escritos que el lector va a encontrar aquí fueron hechos como aceptación de la amorosa convocatoria de Estela Franco para evocar su participación en esas conversaciones. Por ello, de una u otra manera, hay innumerables referencias a Vicente Leñero como escritor y como periodista, pues esas eran sus herramientas cotidianas, según se dijo.



Pero la tabla de salvación de Vicente, en la intimidad, era la permanente búsqueda de Dios: Preservación de la memoria, transmisión de una fe.

lunes, 27 de febrero de 2017

Interesante Noche de Video Mapping en el Federico Silva. Escultura Contemporánea

               
                           Fotografías : Cortesía de Iguana Blanca, experimento escénico


Por: Roberto A. Valenciano Capín



A partir del ejercicio de Video Mapping  es como  el artista Carlos Garrigós,  es lo que propuso en esta séptima Noche de Museo del Federico Silva. Escultura Contemporánea.



En donde uno de los creadores mas consistentes en este rubro en esta capital potosina, dio una pequeña explicación de lo que se pudo disfrutar en esta noche, de esta aproximación a todo lo que engloba el mapping y su interacción con otras disciplinas, al comentar que este es un ejercicio muy sustancial de lo que es la técnica del mapping, la cual se consiste en proyectar una secuencia de imágenes a través de la animación sobre una superficie y de esta manera obtener no solo un efecto artístico  sino generar esta ilusión óptica,  así como en tiempo real este dialogar con el arte sonoro y la danza", explicó Garrigós.




Un ejercicio que se propuso a través de tres tiempos. En su primer corte se propuso una secuencia de imágenes a partir de figuras geométrica,  en donde el público mayoritariamente joven dio cuenta de como se puede deconstruir / construir las formas, en donde se busca detonar y generar no  solo estas  sensaciones sino estas emociones a partir de esta seriacion de la  alteración y búsqueda de texturas y formas expuestas en este trabajo de más de cinco minutos.




Para dar pie a este segundo corte, en donde se contó  con la participación del músico, Álvaro Cristhian, en su intervención sonora busco el intervenir el video mapping  a través de las ondas sonoras a partir de un sintetizador para generar no solo texturas sonoras sino este juego de imágenes a partir bajo este sentido lúdico-al invitar a una pequeña a interactuar al  tocar el sintetizador-.




Y cerrar esta Noche de Museo con la intervención dancística por integrantes de la compañía Iguana Blanca, experimento escénico. En palabras de su director Miguel Baltazar comentó que esta intervención se sustento en improvisar con el sonido y de esta manera afectar el mapping,  así como la exploración del espacio. Bailaron: Alejandra Ovalle, Vianney Nieto e Itzel Amareli.






De esta manera,  esta Noche de Museo, una Noche de Video Mapping en el Federico Silva se volvió en una ventana al trabajo artístico del mapping y su interacción con el público y el entorno.






Homenaje escénico a Ileana Illescas en el Foro Teatral " La Carrilla "



Foro Teatral "La Carrilla" invitan a este homenaje escénico in memoriam  a la actriz y amiga Ileana Illescas, este lunes 27 de Febrero a las 20: 00 horas  en el Foro Teatral " La Carrilla ".


Ileana Hernádez Illescas, nació un 27 de febrero de 1960 en la cd. de México. Estudio en el CEA de televisa. En 1991 llegó a la Cd. de San Luis Potosí. De 1992 a 2009, realizó varias puestas en escena con la Asociación Teatral La Carrilla: "Todas tenemos la misma historia", "El enfermo imaginario" "La gorda" "NIñas de la guerra" . Con El Rinoceronte Enamorado: "Una familia de gorilas en su ambiente natural", "Marí monarca", "El Santa Rosa" entre otras.

Se desempeño como docente de teatro e inglés.

Maravillosa actriz, entrañable amiga, la recordaremos en el aniversario de su nacimiento.


Invitadas para la lectura de textos:

Ana Isabel Martínez
Amparo Alvarado
Ana Neumann
Claudia Isabel González
Susana Arocha
Irma Alvarado


Donativo sugerido $ 100 pesos

Incluye brindis