sábado, 20 de febrero de 2016

Danza universitaria enfrenta un futuro incierto


Por: Myrna I. Martínez
 
Las más de 200 coreografías que conforman el legado de Gloria Contreras, muchas de ellas creadas durante los 45 años que estuvo al frente del Taller Coreográfico de la UNAM, no pertenecen a la universidad, sino a los hijos de la bailarina y coreógrafa, quien falleció en noviembre pasado.
 
La directora de Danza UNAM, Angélica Kleen, comenta en entrevista que se encuentra en pláticas con Gregorio y Lorena Luke para que el taller continúe la difusión del legado de la coreógrafa.
 
“Los hijos son los herederos universales. No se sabe qué va a pasar todavía. Hay un diálogo muy amable con Gregorio y con Lorena, tienen un gran interés en que se siga bailando la obra de la maestra y la UNAM también tiene ese interés”, explica Kleen.
 
 
Gregorio Luke enfatiza que su principal interés es darle continuidad al trabajo de su madre, pero, tras preguntarle si cederán los derechos a la universidad o si la institución pagará regalías por los montajes, evitó dar una respuesta concreta. “No sé exactamente en qué forma esto se asuma. Mientras las obras se bailen y se bailen bien, nosotros estamos muy contentos de que se difundan, porque eso es lo que quiso hacer mi madre”, contestó.

 

“La única razón por la que nos opondríamos es si se distorsionan las piezas o si se empiezan hacer de forma equivocada, pero mientras más se bailen, mejor; fueron creadas para el beneficio de los jóvenes, del pueblo de México, se le debe de dar continuidad a este proyecto”, añadió y Luke, quien aseguró que ni él ni su hermana persiguen un interés económico.


Luke dijo que pretende crear un archivo y digitalizar los videos que dejó su madre, además de impulsar el estreno de obras póstumas o reestrenos de coreografías poco conocidas, como Una pieza para Neruda. “Tenemos una gratitud enorme con la UNAM que le dio apoyo y libertad a mi madre por muchos años”, destacó Luke.
 
 
 
AÚN ACÉFALO
 
A casi tres meses del fallecimiento de quien fuera miembro de número de la Academia de Artes de México y del Consejo Internacional de la Danza de la Unesco, todavía no se ha nombrado a un director artístico del Taller. Kleen explica que la Dirección de danza lo está “atendiendo de cerca” y haciendo un diagnóstico cuidadoso para determinar su rumbo. “Es actualizar el proyecto a las necesidades de este siglo, mantener toda las acciones atinadas que hizo la maestra Contreras. Hay mucho por hacer, ahorita no lo quisiera decir porque estamos en el proceso y estamos siendo muy cuidadosos para que éste nos lleve a seguir con la gran compañía, que es de la universidad”.
 
La temporada 95 del Taller Coreográfico de la UNAM, la primera sin la coreógrafa y bailarina que revolucionó la danza en el país, inició el 5 de febrero en un Teatro Carlos Lazo repleto. Todas las funciones estarán dedicadas a ella.
 
“Por el momento vamos a estar sin un director artístico, trabajando con el apoyo de la Dirección de Danza. Finalmente la compañía está funcionando con los mismos integrantes, como la maestra la dejó estructurada”, platica Arturo Vázquez, asistente de la dirección artística. “Gloria Contreras, ella fue el motor, fue el empuje, la lucha. Cuando muere, nos sentimos huérfanos y no sabíamos qué iba a pasar con con el proyecto, pero se han ido despejando las dudas poco a poco”.
 
Fundado en 1970, el Taller Coreográfico de la UNAM funcionó, en las primeras, en forma independiente de otras coordinaciones o direcciones de la UNAM, con un presupuesto asignado por la institución para cubrir gastos de nómina y de producción.
 
Tras la creación de Danza UNAM, hace 13 años, el Taller pasó a ser parte de esa dirección. Arturo Vázquez comenta que los absorbió más de manera institucional y administrativa, con independencia artística.
 
 
 
Cada año se realizan dos temporadas, de febrero a julio y de septiembre a diciembre, con dos funciones a la semana: los viernes en el Carlos Lazo de Arquitectura (sin costo) y los domingos en la Sala Miguel Covarrubias, a un precio de 80 pesos.
 
 
PROGRAMACIÓN 2016
 
Entre los proyectos internos de la dirección de Danza de la UNAM, Kleen destacó que dará continuidad a la alimentación del acervo lanzado el año pasado con el Centro Nacional de Investigación de la Danza del INBA (Cenidid), en su página web. Este acerrvo se alimenta con registros documentales compartidos; en una primera etapa abarca de 2009 a 2015. Su objetivo es crear el archivo histórico de danza más grande del país.


 

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