domingo, 19 de marzo de 2017

Derechos de la obra de Rafael Montejano y Aguiñaga, pertenecen a la UASLP



La Universidad Autónoma de San Luis Potosí recibió la cesión de derechos patrimoniales de autor de la obra del Pbro. Don Rafael Montejano y Aguiñaga. En una reunión realizada en las salas de la rectoría, la Sra. María Guadalupe Montejano y Aguiñaga realizó la suscripción del contrato de cesión de derechos a esta Casa de Estudios.



El rector arquitecto Manuel Fermín Villar Rubio agradeció a la familia Montejano y Aguiñaga y comento que la realización de este acuerdo constituye una acción que impacta a la política institucional y a los programas establecidos en el PIDE 2013-2023, relacionados con la investigación, la vinculación y la cultura, el liderazgo, la identidad y la presencia social.



El arquitecto Villar Rubio se dijo contento pues ahora, la mayor obra literaria relativa a la historia de San Luis Potosí, creada por un gran y reconocido autor a nivel nacional e internacional, como es el Pbro. Rafael Montejano y Aguiñaga, constituye una gran oportunidad y prestigio para la UASLP.



Del legado literario de Don Rafael Montejano y Aguiñaga se conocen más de 100 obras escritas, por lo que además la UASLP tendrá los derechos patrimoniales de autor de cualquier obra o publicación que pudiera aparecer, y cuya autoría sea del Don Rafael.



Acompañada por varios sobrinos del Pbro. Don Rafael Montejano y Aguiñaga, la Sra. Guadalupe Montejano agradeció al rector el interés por la obra de su hermano y comentó que espera que pronto se comiencen a reimprimir algunos de sus libros, con la finalidad de que se pueda distribuir la obra en las librerías, para que esté disponible a todo el público.



La Sra. Guadalupe recordó que ella leyó mucha de la obra de su hermano, y apuntó que en el pasado él mismo cosía los libros que vendía. “Se trataba de versiones muy cortas”.


Aseguró que el padre Montejano “ponía a sus sobrinos a cocer los libros, para concluir más rápido las ediciones, pues nunca le gustó colocar pegamento a las hojas”.


La hermana del Padre Montejano y Aguiñaga describe a este autor como un apasionado de la lectura, que siempre procuró que sus familiares se interesaran en leer, obras y novelas de cualquier tipo.